¿Cuándo debo cambiar mi boiler?


1. Es muy importante conocer la antigüedad de su calentador de agua. Puede encontrar esta información buscando el número de serie en la etiqueta del fabricante. El número de serie se puede imprimir en la parte superior de la botella o en el cuerpo.

La fecha de fabricación del calentador de agua puede indicarse primero con las palabras FABRICACIÓN, seguidas del mes y año (por ejemplo, mayo de 2012 o FECHA DE FÁBRICA). 04-2012. Existen otros tipos de listas de materiales, pero estos son los más comunes.

En general, debería considerar reemplazar la mayoría de los calentadores de agua que tienen más de 10 años. No es aconsejable esperar hasta que la caldera comience a tener fugas. Esto solo genera más problemas y costos.

2. Agua oxidada

Si nota que hay agua oxidada del calentador de agua sale, puede ser una señal de que el calentador de agua se está oxidando. El interior puede comenzar a tener fugas temprano.

Si utiliza tubería galvanizada, puede oxidarse. A la salida de la caldera, llene unos recipientes con agua hirviendo y pruebe. Si el agua aún está oxidada después del tercer tanque, debe reemplazar el nuevo tanque.

3. Ruido y traqueteo

A medida que el calentador de agua envejece, las incrustaciones se depositan en el fondo del tanque. A medida que los depósitos se calientan repetidamente, eventualmente se solidifican en partículas más pequeñas que hacen ruido mientras se arrastran hacia arriba.

Cuando esto sucede, generalmente escuchará un zumbido o un estallido cuando el calentador de agua se calienta. Esto indica que la caldera ha expirado y necesita ser reemplazada.

Sedimento duro significa:

Ineficaz: el calentador de agua debe usar más gas para calentar el agua.

Más daño: si pasa más tiempo calentando el agua, la olla de metal se desgastará más, el metal se volverá más quebradizo y puede agrietarse y crear pequeños agujeros. Si la caldera emite ruidos extraños, es muy probable que haya una fuga.

4. Agua alrededor de la caldera

Si ve agua alrededor de la caldera, existe la posibilidad de una fuga en el tanque. Cuando el metal se calienta, se expande y las grietas pueden hacer que el agua se escape del tanque. A medida que el metal se enfría, estas grietas pueden cerrarse.

Sin embargo, antes de cambiar la caldera, asegúrese de que no haya otras fugas en la conexión del tanque y que la válvula de seguridad no tenga fugas. Si todas las conexiones y accesorios están secos, puede ser el momento de reemplazar el calentador de agua.